---
title: "Seis pistas para saber si tu entrenador es malo"
published: 2016-02-11
updated: 2026-09-04
category: "Consejos para empezar"
source: "https://abuenpaso.cr/es/articles/seis-pistas-para-saber-si-tu-entrenador-es-malo"
---

# Seis pistas para saber si tu entrenador es malo

**La cantidad de personas que corren regularmente como hábito de vida ha crecido de forma espectacular en los últimos cinco años. Y no es una moda, es un redescubrimiento de una actividad para la cual nacemos listos y programados y que nos da enormes beneficios en la salud.**

Con tal crecimiento, también ha habido un aumento en la cantidad de personas que se ofrecen como entrenadores de atletismo, muchos de los cuales ponen en riesgo a los atletas pues carecen de estudios y no tienen más metodología que la que han aprendido ellos mismos corriendo un fin de semana sí y otro también.

A continuación te damos cinco pistas para que sepás cuando estás tratando con un entrenador de dudosa procedencia:

**1. Te promete que cumplirás tus metas.** Cualquier "entrenador" que te garantice que cumplirás tus metas es un mal entrenador; primero porque no hay fórmulas que garanticen el éxito al 100% y segundo y más importante porque las metas simplemente no dependen de él, dependen de vos como atleta. Lo más que te dirá un entrenador responsable es que la meta es posible y que te llevará hacia ella con este u otro método.

**2. No te cobra.** Yo sé que hay casos especiales, de amigos o familiares que por su cercanía con el entrenador recibirán un buen descuento o el plan gratuito. Pero en general, un entrenador que no te cobra o te cobra demasiado barato es porque no valora su tiempo, su trabajo y sus conocimientos, y eso habla mal de su preparación. Un entrenador que ha leído, ha estudiado y se ha preparado va a valorar su esfuerzo y te cobrará lo que considera justo por poner ese conocimiento a tu disposición.

**3. Omite preguntas básicas.** Para elaborar un plan de entrenamiento que se adapte a las características del atleta, es necesario saber, como mínimo: cuáles son tus objetivos a corto, mediano y largo plazo, cuánto tiempo estás dispuesto a invertir para lograr tus metas (días por semana entrenando), cuáles son tus antecedentes de ejercicio reciente (últimos tres meses al menos), si tenés algún problema de salud o limitante para ejercitarte. Esto es lo mínimo, de ahí se parte. Pero si ni siquiera se preocupa por averiguar qué has hecho recientemente significa que te va a recetar un plan sacado de cualquier lado, sin adaptarlo a tus necesidades y características.

**4. No sigue un proceso.** El entrenamiento es una adaptación, y la adaptación es un proceso de estrés y descanso que debe respetarse. Si tu entrenador te pone a correr mucho muy pronto, no está siguiendo un proceso adecuado y fácilmente te llevará a una lesión.

**5. No se preocupa por saber cómo te ha ido.** El entrenador debe interesarse por vos, preguntarte cómo has sentido los entrenamientos, las sesiones que más te cuestan, las que sentís más fáciles, etc. Esta comunicación atleta-entrenador es esencial para ir puliendo el programa y que cada vez se adapte más a tus características, que son únicas. 

**6. No es flexible.** ¡Estire así! ¡Caliente asá! ¡Corra lo que le digo! Todo entrenador tiene su método, y está bien, es su forma de hacer las cosas y, con base en sus estudios, es lo que considera mejor y más efectivo. Pero todo método debe ser flexible, y la razón es que todas las personas son distintas y se adaptan de manera distinta. No a todos los corredores les funciona estirar, por ejemplo, y mucho menos estirar de una manera impuesta a la fuerza. A unos atletas les viene más fácil la velocidad, a otros los fondos. El entrenador debe ir descubriendo estas características en sus atletas y adaptar su método a lo que más les funciona. Si tu entrenador te obliga a hacer las cosas solo a su manera, es una mala señal.

En general, tenés que sentirte a gusto con tu entrenador. El trato debe ser amable, respetuoso y te debe inspirar confianza para alcanzar tus metas. Es vital que haya una comunicación abierta, que escuche tus observaciones y que se interese constantemente por tu evolución. En todo caso es buena idea preguntarle desde el inicio cuáles fueron sus estudios y por qué se considera capacitado para entrenarte. No es una pregunta grosera, y si es un entrenador bien preparado no tendrá ningún problema en hablar sobre sus estudios.

 

A Buen Paso uses [Massivo](https://massivoai.com), the event-registration platform that powers this article.