Entre la ajetreada multitud de 5000 personas que esperaban la salida de la Clásica La Candelaria el pasado 14 de febrero, destacaba una sonrisa diferente a todas las demás. Era la sonrisa de una niña, sentada en su sillita de ruedas, ilusionada por comenzar una nueva carrera con su padre como motor. Era la sonrisa de Victoria.
—Hija, yo quiero regalarle un viaje, escoja un país y la llevo.
—No papá, yo lo que quiero hacer es correr.
Pero correr, irónicamente, es lo que Victoria Chavarría, de tan solo cinco años, no puede hacer. Ella padece una rara enfermedad genética que afecta el extremo creciente de sus huesos y que en este momento le impide caminar por más de 20 minutos antes de caer en su silla de ruedas.
Pero correr fue lo que Victoria le pidió, así que a correr la llevó su padre. Desde hace dos meses Rafael Chavarría cumple el sueño de su hija y la lleva a correr ante la mirada emocionada de la gente y de los otros atletas. En la cara de Victoria se dibuja una sonrisa que vale más que mil trofeos. "Cuando íbamos llegando a la meta de La Candelaria yo la bajé de su silla para entrar con ella alzada; el apoyo y los aplausos de la gente son muy gratificantes, ella solo me pregunta por qué, ¿por qué la genta aplaude tanto?", relata Chavarría.
Aparte de disfrutar el recorrido y del apoyo de la gente, a Victoria le encanta coleccionar las medallas. "Ella solo piensa en correr, es una niña muy entusiasta y tiene un carisma impresionante", cuenta su padre. "Ella es la que lo motiva a uno", concluye.
A pesar de que la enfermadad de Victoria es crónica y tiende a incapacitarla cada vez más, una intervención quirúrgica podría mejorar su condición en gran medida y, con ayuda de algunos aparatos ortopédicos, podría conservar su capacidad de caminar. En la Caja Costarricense del Seguro Social, sin embargo, programaron la intervención para el año 2021, cuando posiblemente ya Victoria no pueda caminar. "La operación de Victoria es muy cara porque requiere reconstrucción de la rodilla" explica Rafael. "En la Caja nos dijeron que no podían hacer nada para adelantar la fecha de la operación".
Pero su padre espera poder recaudar suficiente dinero y hacer el procedimiento antes. Una de las opciones es hacer una carrera, para lo cual cuentan con el apoyo de la Municipalidad de Alajuela, adonde viven. "Esta no es una situación de lástima ni de ponerse a llorar, es una situación de ponerse a luchar y a trabajar" dice Rafael. "Queremos darle una buena calidad de vida. El mundo es de luchadores, el que lucha por lo que quiere lo logra, y yo estoy luchando por Victoria que es lo que tengo" termina de decir el padre.
La próxima carrera que harán Victoria y su padre será la carrera TENA, el 13 de marzo. Esperamos verlos ahí y en muchas carreras más. Vos podés seguir a Victoria en su página de Facebook.



